Dolor Neuropático o Neuralgia

El dolor neuropático se produce por la alteración de las estructuras del sistema nervioso central o periférico. El dolor neuropático es muy diferente de otros tipos de dolor y a menudo se describe como “eléctrico” o con sensación “de agujas clavadas”.

¿Cuáles son las causas del Dolor Neuropático?

Neuralgias o Dolor Neuropático de Causa Infecciosa: Neuropatía Postherpética.

Neurálgias o Dolor Neuropático de Causa Metabólica: Neuropatía Diabética o Neuropatía alcohólica.

Neuropatías por Arrapamiento de Nervios: Sd del Túnel Carpia, Arrapamiento del Nervio Cubital o Arrapamiento del Nervio Radial, Meralgia Parestésica, Sd piriforme, Neuroma de Morton, Neuropatía del Nervio Pudendo.

Neuropatías postquirúrgicas por Lesiones de Nervios durante las cirurgías: Dolor Inguinal post hernia discal, Dolor Postmastectomía.

Dolor por Cirugía de espalda fallida por fibrosis de las raíces nerviosas medulares después de las cirugías de columna.

Dolor Neuropático por Sd de Dolor Regional Complejo.

Dolor por Miembro Fantasma después de amputaciones.

Neuropatía Postherpética

La neuralgia postherpética (NPH) es el dolor por irritación o inflamación del nervio, que se produce después del brote herpes zóster, causado por el virus VaricellaZoster. El dolor asociado con el NPH puede continuar durante más de 3-6 meses después de que la lesión cutánea se haya curado entre el 20 y el 30% de los pacientes que sufren la infección. Entre los 60 y 70 años, el riesgo de desarrollar la NPH es del 60% y por encima de los 70 años el riesgo aumenta al 75%.

Los factores de riesgo para desarrollar la Neuralgia Posteherpética, aparte de la edad avanzada, es el género femenino, la severidad de la lesión cutánea, y del dolor durante la fase de lesión cutánea, el estrés psicológico y la aparición de síntomas neuropáticos antes de aparecer la lesión cutánea.

El dolor de la NPH se describe como ardiente, pinchando, y con sensación “eléctrica”, que se asocia con picor y la sensibilidad extrema de la piel. Puede ser intermitente o continuo. Normalmente se circunscribe en una área determinada del cuerpo inervada por los nervios afectados, suele ser unilateral y el dolor recorre el área del nervio afectado.

¿Cuál es el tratamiento de la Neuropatía Postherpética?

Medicamentos: Son efectivos los anticonvulsivantes (gabapentina y pregabalina) y los antidepresivos tricíclicos (duloxetina). Los agentes tópicos aplicados directamente sobre la piel son beneficiosos, como por ejemplo anestésica lidocaína y la crema de capsaicina.

TENS: Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea es un dispositivo que estimula la piel alrededor de la zona afectada mediante la entrega de las corrientes eléctricas leves. Estos impulsos interfieren con la transmisión de señales de dolor para aliviar el dolor.

Bloqueo de la raíz nerviosa selectiva: Con esta técnica, el médico inserta una pequeña aguja a través de la parte posterior y cerca de la médula espinal. Después de usar la guía de rayos x o la ecografía para asegurar la colocación de la aguja, se inyecta un agente anestésico de acción prolongada que puede traer corticoide cerca de los nervios afectados para inhibir la transmisión del dolor.

Neuropatía Diabética

La neuropatía diabética periférica – Es el tipo más frecuente. Causa dolor y entumecimiento de las partes periféricas del cuerpo, como las manos, los dedos, los pies y dedos de los pies.

La neuropatía autónoma – Este tipo afecta los sistemas regulados por el sistema nervioso autónomo, que causa cambios en el control de la vejiga, el movimiento intestinal, la función sexual, y la presión arterial.

La neuropatía focal – También se llama mononeuropatía, este tipo implica un daño a un nervio específico. La neuropatía focal se produce repentinamente, y causa dolor en la cara, el torso o la pierna.

La neuropatía proximal – Este tipo afecta las nalgas, las caderas, los muslos y las piernas, lo que conlleva a problemas con la marcha y estabilidad, debido a la debilidad en las piernas.

¿Cómo se Diagnostica la NPH?: Es necesaria una buena exploración física realizada por el médico y son fundamentales los tests electrodiagnósticos como la Electromiografía que determinan la capacidad de conducción de los nervios y nos permiten excluir otras causas de neuropatía.

¿Cuál es el tratamiento de la Neuropatía Diabética?

El tratamiento de la neuropatía diabética depende del tipo de la neuropatía que tiene el paciente, el grado de daño a los nervios, y la gravedad del dolor. Las opciones de tratamiento incluyen:

Control estricto de la glucosa en la sangre – El mantenimiento de niveles normales de glucosa puede ser capaz de evitar un mayor daño en los nervios.

Medicamentos: Para el dolor y los síntomas asociados, el médico recetará antidepresivos tricíclicos, como por ejemplo amitriptilina o la duloxetina. Los medicamentos anticonvulsivos también están aprobados para tratar el dolor neuropático, e incluyen gabapentina, pregabalina, la lamotrigina y carbamazepina. Para el control del dolor severo, se pueden usar analgésicos narcóticos en cortos plazos de tiempo.

Bloqueo del Plexo Celíaco: Para el dolor abdominal, el médico puede utilizar un anestésico para “bloquear” un grupo de nervios llamado plexo celíaco. El médico utiliza la guía de rayos x para colocar una aguja en la parte trasera cerca de los nervios, y después se inyecta el medicamento en el plexo celíaco.

Bloqueo del Nervio Simpático Lumbar: El médico inyecta un anestésico de acción prolongada cerca de los nervios simpáticos lumbares, utilizando la guía de los rayos x.

Dolor por SDRC:

El síndrome de dolor regional complejo (CRPS) es una enfermedad dolorosa y crónica que se produce después de una lesión, traumatismo o una fractura.

También llamada distrofia simpática refleja (RSD), esta enfermedad se manifiesta con síntomas complejos que pueden persistir durante años. Aunque no existe una cura para el CRPS, los pacientes mejoran si se realiza un diagnóstico precoz y un tratamiento multidisciplinario. Cualquier persona está en riesgo de desarrollar el síndrome de dolor regional complejo, si bien los estudios estadísticos demuestran que afecta las mujeres tres veces más a menudo que a los hombres. En los adultos, la parte del cuerpo afectada con mayor frecuencia es el brazo, pero en los niños, es la pierna.

¿Cuáles son los síntomas del SDRC?: Los síntomas del CRPS varían de paciente a paciente. Estos incluyen:

-Dolor y sensación de ardor del brazo, pierna, mano o pie
-Temblores o espasmos
-La pérdida del control de movimientos hasta
aumento de sudoración de la extremidad afectada
-Cambios de temperatura de la extremidad afectada
-Cambios en la piel, el cabello, las uñas de la extremidad afectada
-Rigidez e inflamación

¿Porqué se produce la SDRC?: La distrofia simpática refleja puede ocurrir después de una lesión penetrante, profunda o no, herida o laceración, fractura de un hueso, y la cirugía, como por ejemplo la liberación del túnel carpiano o la artroscopia de rodilla. También puede producirse después de esguinces o contusiones o después de inmovilizaciones de las extremidades por escayolas o férulas. En estos casos se puede desarrollar el SDRC porque actúan los llamados mecanismos de la enfermedad que incluyen:

La disfunción del sistema nervioso simpático – Los nervios que controlan las acciones involuntarias del cuerpo no están funcionando correctamente.

La disfunción del sistema nervioso somático – Estos nervios pasan mensajes entre el cerebro y las extremidades a través de la médula espinal. Una persona con SDRC experimenta a menudo hipersensibilidad al tacto suave (alodinia), debido a este problema.

Inflamación Neurogénica – El abultamiento y el enrojecimiento de la extremidad asociada al SDRC pueden estar asociados con una liberación de sustancias químicas.

La hipoxia – La SDRC se cree que está asociada a una reducción de la aportación de oxígeno a los tejidos por afectación de los vasos sanguíneos.

¿Cómo se diagnostica el SDRC?: La distrofia simpática refleja se diagnostica basándose en los síntomas del paciente y la historia clínica. No hay ninguna prueba de sangre o una prueba de diagnóstico confirmatoria para diagnosticar esta afección. El médico a menudo ordenará radiografías, gammagrafías óseas, pruebas de tomografía computada (TC) y resonancia magnética para descartar enfermedades graves asociadas con estos síntomas.

¿Cuáles son los tratamientos para la SDRC?

El mejor tratamiento empieza por un diagnóstico precoz y un trabajo conjunto entre traumatólogos, médicos del dolor, rehabilitadores y fisioterapeutas, El tratamiento varía de paciente a paciente, y el tratamiento está dirigido a la máxima recuperación funcional de la extremidad afectada, el control de los síntomas y el alivio del dolor. Las opciones de tratamiento incluyen:

Los medicamentos: Neuromoduladores antidepresivos y anticonvulsivos; analgésicos opioidos, no opiodos y anestésicos locales tópicos; antiinflamatorios; medicamentos para evitar la descalcificación ósea.

La terapia física: Diferentes estrategias terapéuticas para reducir el abultamiento y el dolor, y ejercicios de fortalecimiento para mejorar la función de las extremidades y el movimiento. El terapeuta puede utilizar las movilizaciones activa y pasiva, terapia de calor, masajes, estimulación eléctrica, y terapia de espejos entre otros.

Cateters Perineurales: A veces para vencer las rigideces de la extremidad, el médico del dolor colocará un catéter alrededor de los nervios de la extremidad para quitar el dolor en el momento de realizar la rehabilitación, de manera que se consigue aumentar la movilidad de la extremidad sin dolor.

El bloqueo del ganglio estrellado: Para aliviar el dolor de las extremidades, el médico puede inyectar un anestésico de acción prolongada en los nervios que inervan los brazos o las manos. Estos bloqueos se hacen con control ecográfico y con sedación.

Radiofrecuencia Pulsada de los Nervios afectados: Mediante esta técnica neuromoduladora se coloca un electrodo muy cerca de los nervios afectados mediante visión ecográfica y se aplica unas corrientes eléctricas que disminuyen la transmisión del dolor.

Simpatectomía: Con este procedimiento, el médico destruye una porción del nervio que provee a la extremidad mediante el uso de un agente neurolítico o por radiofrecuencia. Este procedimiento está reservado para las personas que no responden a los bloqueos nerviosos.

Dolor por sd tunel carpiano:

El síndrome del túnel carpiano (STC) es una enfermedad muy frecuente que causa dolor de la muñeca, la mano y los dedos. El túnel carpiano se encuentra al lado palmar de la muñeca y la mano, justo bajo la piel. Ocho pequeños huesos forman el túnel, con una superficie palmar compuesto de tejidos blandos y el ligamento carpiano transversal. El nervio mediano pasa a través de este túnel, junto con los tendones flexores. La compresión del nervio o tendones dará lugar a dolor. Las personas de mediana edad y la gente mayor son más propensos a ser afectados por STC, y las mujeres son tres veces más frecuentemente afectadas que los hombres.

¿Cuáles son las causas del STC? Ciertas condiciones aumentan la probabilidad de STC, como el embarazo, la obesidad, la enfermedad de la tiroides, la artritis, la diabetes y lesiones en la muñeca. Además, el STC está asociado con el uso excesivo de la muñeca y la mano.

¿Cuáles son los síntomas del STC? Suele afectar en la mano dominante, pero puede afectar a las dos. Los síntomas incluyen entumecimiento de los dedos y el pulgar, así como ardor, hormigueo y sensación de compresión de los dedos y el antebrazo. Los síntomas a menudo son peores por la mañana al despertar, o pueden ocurrir durante la noche dificultando el sueño. La debilidad asociada puede afectar por ejemplo a poder sostener una taza o un libro, abrir una tapa, coger un objeto, o doblar la muñeca.

¿Cómo se diagnostica? El diagnóstico del síndrome del túnel carpiano se realiza de acuerdo con una descripción de los síntomas dolorosos y un examen físico completo.

Prueba de conducción nerviosa – Esta consiste a colocar electrodos junto al codo de la región de la muñeca. Se utiliza una corriente eléctrica suave para estimular el nervio y para evaluar los daños. Además, el grado de la función muscular se puede evaluar también mediante la colocación de una pequeña aguja en varios músculos inervados por el nervio mediano.

Las pruebas de imagen de rayos X y resonancia magnética se utilizan a menudo para descartar otros problemas y evaluar los huesos y los tejidos blandos de la muñeca y la mano.

¿Cuáles son los tratamientos para el STC?

Medicamentos: Hay varios medicamentos utilizados para tratar los síntomas asociados con el STC. Los fármacos antiinflamatorios no esteroides (AINE) se utilizan para reducir la inflamación. Para el dolor severo, analgésicos opioides y no opioides pueden ser recetados a corto plazo.

Entablillado: para aliviar el dolor y mantener la muñeca en la alineación en la noche, se utiliza una férula para la muñeca que disminuye la presión sobre el nervio mediano.

La inyección de corticoesteroides: El médico puede inyectar un agente de esteroides al túnel carpiano mediante la ecografía para disminuir la inflamación y ofrecer alivio del dolor a largo plazo.

Radiofrecuencia Pulsada del Nervio Mediano: Mediante esta técnica neuromoduladora se coloca un electrodo muy cerca del nervio mediano mediante visión ecográfica y se aplica unas corrientes eléctricas que disminuyen la transmisión del dolor.

Cirugía de liberación del túnel carpiano: Cuando los síntomas persisten y son severos, el médico traumatólogo, puede realizar una cirugía abierta o endoscópica para liberar (cortar) el ligamento carpiano y separarlo del nervio mediano.

Dolor por miembro fantasma

El dolor del miembro fantasma es un dolor que puede ser desde leve hasta extremadamente severo. Se percibe en la zona donde una extremidad ha sido amputada anteriormente. Las sensaciones del miembro fantasma pueden desaparecer o disminuir con el tiempo, pero para algunos pacientes, el dolor del miembro continúa durando más de 6 meses. Cuando esto pasa, el pronóstico para el paciente con dolor del miembro fantasma es pobre. La incidencia del dolor de miembro fantasma oscila entre el 60% y el 80% de los enfermos amputados. Este dolor parece ocurrir independientemente de la edad, el género, o el lado afectado. El dolor fantasma es menos frecuente en los niños pequeños y adolescentes. A pesar de que el miembro se ha eliminado, sea por trauma o cirugía, las terminaciones nerviosas en el muñón siguen enviando señales de dolor al cerebro, haciendo que el cerebro piense que el miembro doloroso está presente. A veces, el cerebro conserva el recuerdo del dolor que se produjo, que se percibe de forma continua, independientemente de las señales de los nervios lisiados. Además de dolor, con la amputación, el paciente experimenta otras sensaciones, como por ejemplo rampas, ardor, hormigueo, calor y frío en la zona del muñón. Algunos pacientes informan que el dolor se siente como que es mucho más bajo, donde la pierna o el brazo solía estar.

¿Cuáles son los factores de Riesgo del Dolor de Miembro Fantasma?: Todavía se desconocen las razones exactas de por qué hay gente que sufre este dolor y otros no. Algunos factores pueden aumentar el riesgo:

El dolor antes de la amputación – Para los pacientes que tenían dolor intenso antes de la amputación de la extremidad, la posibilidad que se produzca el dolor del miembro fantasma es mayor.

El dolor del muñón – Los pacientes que tienen dolor del muñón después de la amputación son más propensos a desarrollar dolor de miembro fantasma.

Mala adaptación de la prótesis – Si el miembro artificial (prótesis) se adapta mal, puede causar dolor residual.

¿Cuáles son los tratamientos para el Dolor de Miembro Fantasma?

La Fisioterapia: El terapeuta utiliza diferentes herramientas como los masajes, la estimulación eléctrica (TIENES), o los ultrasonidos para conseguir aliviar el dolor. Últimamente se está utilizando con mucho éxito el Tratamiento con Espejos. Hay resultados muy positivos con este tratamiento sencillo que consiste en la utilización de un espejo para simular que el miembro amputado todavía está presente.

Medicamentos: incluyen Neuromoduladores como anticonvulsivos, antidepresivos, neurolépticos, bloqueadores beta y los bloqueadores de los canales de calcio. Para el dolor severo, se utilizan analgésicos narcóticos

Botox: Inyección de botox en los puntos gatillo en la zona del muñón puede aliviar el dolor del miembro fantasma.

Inyecciones en el muñón: El médico inyecta un anestésico de acción prolongada o un corticoesteroide en la zona del muñón por disminuir las sensaciones de dolor fantasma.

Estimulación de la médula espinal: Este dispositivo se implanta quirúrgicamente en las nalgas o el abdomen. Pequeños cables con electrodos están posicionados cerca de la médula espinal para entregar impulsos que interfieren con las señales de dolor.

Dolor por Ciática o Radiculopatía

La “ciática”, también radiculopatía, es el dolor que se extiende desde la zona lumbar y de la pelvis y se irradía por la pierna hasta el pie siguiendo el trayecto de las raíces nerviosas de la zona lumbar afectada. La radiculopatía lumbosacra se produce en alrededor del 4% de la población en general, y los hombres y las mujeres son afectados por igual. Sin embargo, los hombres se ven afectados con mayor frecuencia alrededor de los 40 años, mientras que las mujeres son a menudo más afectadas entre los 50 y 60 años. De las personas que desarrollan la ciática, alrededor de 10% y 25% tienen síntomas que persisten durando más de seis semanas. Hay algunos factores de riesgo como el tabaco, los trabajos manuales pesados, la conducción o utilización de equipos de vibración, las infecciones espinales, quistes sinoviales, y arteritis de células gigantes.

¿Cuáles son los síntomas de la Ciática? Los síntomas de la radiculopatía y ciática varían de persona a persona, y dependen de la gravedad de la compresión del nervio. Los síntomas concretos dependen de la raíz nerviosa específica afectada.

Los síntomas incluyen:

El dolor lumbar que se irradía hacia las nalgas y el muslo.

El dolor que se extiende por la parte posterior de la pierna hasta el pie.

El dolor que está relacionado con la actividad o maniobras que aumentan la presión como el toser o ir de vientre.

Debilidad (casos severos)

Entumecimiento (casos severos)

La caída del pie, que es la incapacidad para doblar el tobillo hacia arriba.

¿Cuáles son las causas de la ciática? Los discos intervertebrales, por el efecto del paso del tiempo y el envejecimiento, acaban perdiendo su elasticidad y la función amortidora de las fuerzas físicas que actúan sobre la columna. Los primeros signos de degeneración consisten en la deshidratación del núcleo discal. Más adelante pueden aparecer protrusiones del Disco hacia el canal medular. Con el tiempo se producen fisuras de la sortija fibrosa que producen desde la pérdida de contenido discal hasta verdaderas rupturas y hernias. La presión mecánica del contenido discal sobre los nervios espinales y la reacción inflamatoria consecuente ocasiona dolor.

Disco degenerado – Degeneración interna del disco, que puede implicar la pérdida de altura del disco y el desplazamiento de las vértebras comprimiendo las raíces nerviosas lumbares.

Protusions de disco – Extensión del disco fuera de la alineación normal entre cada una de las vértebras.

Hernia Discal – Es la causa más común de ciática. Se produce cuando hay una hernia de disco de la columna vertebral. La hernia discal implica una salida del material interior del disco (núcleo) a través de la capa más exterior del disco (anillo), produciendo una compresión e inflamación de las raíces nerviosas lumbares.

Compresión de raíces nerviosas por tumores, coágulos de sangre, o abscesos.

Afectación de raíces nerviosas después de cirugía de la espalda.

Malos hábitos posturales – posiciones de asiento incómodo.

Trastornos nerviosos, deterioro o la inflamación del nervio ciático.

¿Cómo se diagnostica la ciática? Cuando visite el especialista en dolor, se le hará una historia médica completa, y llevará a cabo un examen físico. Además, el médico utilizará pruebas de diagnóstico para identificar el tipo de trastornos, como por ejemplo los rayos X o la RMN

¿Cuáles son los tratamientos de la ciática?

Las opciones de tratamiento incluyen:

Medicamentos: Antiinflamatorios para reducir la inflamación del nervio ciático. El médico puede prescribir medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) o corticoides. Analgésicos opiodes o no opioides se pueden utilizar a corto plazo para el dolor severo. También se pueden usar fármacos anticonvulsivantes como la pregabalinia.

Fisioterapia: El paciente tiene que aprender ejercicios para fortalecer los músculos de la espalda, estabilizar la columna vertebral, y promover un mayor espacio para los nervios espinales. El ejercicio físico también será fundamental para controlar el peso corporal.

La inyección epidural de esteroides (ESI): Consiste a inyectar un esteroide en el espacio epidural para que llegue hasta la raíz espinal afectada para que el efecto antiinflamatorio y analgésico sea el máximo potente con la mínima dosis posible.

Radiofrecuencia Pulsada de los ganglios de las raices nerviosas lumbares: Mediante esta técnica neuromoduladora se coloca un electrodo muy cerca de la raíz nerviosa mediante visión por rayos X y se aplica unas corrientes electricas que disminuyen la transmisión del dolor.

Inyección de ozono intradiscal: Consiste en inyección de ozono mediante una aguja que se guía mediante rayos X hasta el disco donde está la hernia discal, para conseguir una deshidratación del disco intervertebral que reduzca el volumen y evite la compresión de la raíz nerviosa.

Inyección de etanol gelificado DISCO-GEL®: Consiste en inyección de etanol gelificado mediante una aguja que se guía mediante rayos X hasta el disco donde está la hernia discal, para conseguir una deshidratación del disco intervertebral que reduzca el volumen y evite la compresión de la raíz nerviosa

Dolor por Cirugía de Espalda Fallida (DCEF)

También conocido como síndrome postlaminectomia. Este término se refiere al dolor continuo y generalizado que se produce después de una cirugía de espalda. Algunos pacientes no experimentan alivio de los síntomas después de la cirugía de la espalda, debido principalmente a la naturaleza compleja del sistema nervioso y la columna vertebral. Sin embargo cuando se produce un DCEF, el dolor es peor y persistente. El DCEF afecta un 20-40% de los pacientes que se someten a cirugía de espalda. La probabilidad que aparezca el dolor persistente después de la cirugía es más grande cuando se han realizado procedimientos repetidos de cirugía en la espalda.

El DCEF parece que se produce debido a una acumulación de tejido cicatricial alrededor de las raíces nerviosas de la columna después de la cirugía. Esto a menudo se acompaña con espasmos musculares persistentes. Además, las articulaciones o los nervios pueden ser irritados durante el procedimiento quirúrgico. Se tiene que diferenciar el dolor postoperatorio normal después de una cirugía de espalda que se reducirá en pocas semanas del dolor crónico persistente que no desaparece después de cirugía de la espalda y que categorizamos como DCEF. El DCEF también se puede desarrollar en las areas adyacentes de la zona operada de la columna. Así se tratan las vértebras que están por encima o por debajo de la zona operada. El dolor de la articulación sacroilíaca también puede contribuir al DCEF. Hay factores de riesgo para desarrollar el DCEF cómo:

El dolor simultáneo de otra región de la columna vertebral.

El fracaso de la columna para fusionarse después de la cirugía.

Aparición de nueva hernia discal o recidiva.

Compresión de los nervios espinales por el material de osteosíntesis.

Diabetes.

Lupus eritematoso sistémico.

Enfermedad vascular periférica.

La depresión y / o ansiedad.

Tabaco.

¿Cuáles son los síntomas del DCEF?: El DCEF puede manifestarse como un dolor intenso en la espalda, en la zona donde se ha realizado la operación quirúrgica con dificultad para mantener la posición erguida, y que empeora al estar en pie, al andar y al flexionar o gira la espalda. El dolor puede impedir o dificultar el dormir. Otras veces el dolor predominante es una radiculálgia por afectación de las raíces nerviosas al estar rodeadas de tejido cicatrizal después de la cirugía. En estos casos el dolor se asemeja al de una hernia discal y puede afectar a una o las dos piernas.

¿Cómo se trata el DCEF?

Hay varias opciones de tratamiento y a menudo tenemos que utilizar combinaciones de varios:

Medicamentos: analgésicos opioides y no opioides, neuromoduladores como anticonvulsivantes y antidepresivos, antinflamatorios…

Fisioterapia: El paciente tiene que aprender a realizar ejercicios para fortalecer los músculos de la espalda, estabilizar la columna vertebral y técnicas para aumentar la flexibilidad y aliviar el dolor de estiramiento.

Inyección epidural de esteroides (ESI): Para reducir la inflamación, el médico puede inyectar un corticosteroide en el espacio epidural cerca de los nervios afectados. A veces se añade un anestésico para alivio inmediato del dolor.

Inyecciones en las articulaciones (FJIs): Estas inyecciones implican la inserción de pequeñas agujas en las articulaciones de la columna vertebral. El médico inyecta un anestésico, que puede llevar un corticosteroide, a la zona articular y cerca de los nervios espinales para ofrecer el alivio del dolor tanto a corto como largo plazo para los pacientes con DCEF.

Ablación por Radiofrecuencia (Rizolisis): Se basa en “desconectar” los pequeños nervios que transmiten el dolor de las articulaciones de la columna lumbar. Este ha sido un procedimiento revolucionario para el dolor de espalda, ya que puede proporcionar 6-24 meses de alivio del dolor y si el dolor vuelve, los estudios muestran que la radiofrecuencia de repetición puede ser igual de eficaz.

Radiofrecuencia Pulsada de los ganglios de las raíces nerviosas lumbares afectadas. Mediante esta técnica neuromoduladora se coloca un electrodo muy cerca de la raíz nerviosa mediante visión por rayos X y se aplica unas corrientes eléctricas que disminuyen la transmisión del dolor. Puesto que estos pacientes han sido operados y es difícil llegar a las raíces nerviosas a través de la columna lumbar, se introduce un catéter por hiato sacro para llegar a las raíces nerviosas a través del canal medular.

Adhesiolisi: Consiste en la canalización de un catéter a través del hiato sacro para llegar a las raíces afectadas después de la cirugía donde hay cúmulo de tejido cicatricial, e inyectar en este tejido cicatricial corticoides y suero fisiológico y anestésicos locales para intentar destruir este tejido cicatricial, para descomprimir la raíz nerviosa. Esta técnica se puede realizar mediante visión directa con una fibra óptica conectada a una cámara: Epiduroscopia.

Estimulación de la médula espinal (SCS): Este dispositivo se implanta en la región del abdomen o las nalgas. Un cable con electrodos está unido cerca de los nervios afectados. El generador envía impulsos eléctricos a los nervios, que interfieren con las señales de dolor. El SCS sólo se considera cuando un paciente con DCEF falla en otras medidas de tratamiento.

Bomba intratecal para el dolor: Para administrar medicamentos para el dolor directamente en el líquido cefalorraquídeo, para eludir el trato gastrointestinal, el médico puede implantar un catéter unido a una bomba, colocada en las nalgas o en el torso del paciente, que va suministrando los medicamentos.